Mi confrontación con la docencia
A los 3 meses que salí de concluir mi carrera uno de mis profesores que por cierto yo admiro mucho me dijo que si quería dar clases en una vocacional; por cierto me dijo que lo pensara bien porque el dar clases es una responsabilidad y no nada más es de llegar a impartir la clase y si me entendieron que bueno y si no también. Y decidí que sí con toda la responsabilidad que conlleva el ser docente. Y con esta primera oferta de trabajo empecé a impartir cátedra en el Instituto Politécnico Nacional.
Con el paso del tiempo me di cuenta que cada semestre tienes un aprendizaje y experiencias nuevas y tienes que actualizarte día a día ya que las nuevas generaciones que llegan a tus manos traen ya nuevos conocimientos que si te detienes te rebasan es por ello que decidí actualizarme, y prepararme más tanto para mí como para lo que le ofrezco a mis alumnos.
El indagar diariamente sobre cada tema nos alimenta nuestro conocimiento y nos da una preparación competitiva profesional, para cualquier área o ámbito, nos da una constante insatisfacción de lo sabido y nos da una inquietud de un saber más amplio y comprobado, lo que nos da una oportunidad de salir al mundo actual y complejo a debatir una mejora en nuestras condiciones de vida, así mismo, esto provoca una gran necesidad de conocer hasta otros idiomas, ya no sólo los básicos y requeridos, prepararse para los avances tecnológicos, científicos.
Mi contacto directo con los alumnos los hace mí recurso humano, sumado a la oportunidad de intercambiar experiencias con compañeros de trabajo y ahora los de estudio, esto enriquece más mis bases para lograr un fin benéfico para la impartición de una educación de calidad.
Hola Gabriela!
ResponderEliminarDefinitivamente al ir desarrollando la práctica docente es como nos vamos dando cuenta poco a poco la responsabilidad que implica y estoy muy de acuerdo contigo en que hay que seguir preparándonos para nosotros y sobre todo para nuestros alumnos.
Saludos!